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Por GORCH - 11 de Diciembre, 2008, 23:14, Categoría: General
Se que suelo ser demasiado no-religioso, pero esta canción aún me mueve las tripas
Un día de jardinero se vistió el señor,
Podaba las flores, los setos, las praderas de dios
Un día de caminante se vistió el señor,
Porque los que el amaba se iban sin amor.
Un día de pescador se vistió el señor,
Su barca, sus redes, su velas llevan la ruta de amor.
Y hoy, ¿dónde estás, dónde estás Señor?
En el jardinero, también hoy, también hoy
En aquel que nos miró, en el pobre tú estas,
Y brillan mis ojos al reconocer tu voz.
Ahí estas, ahí estas; ya te vi señor,
En el jardinero, también hoy, también hoy,
Ahí estas, ahí estas; ya te vi señor,
En el caminante que a nuestro paso se unió.
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TU TIEMPO UN TIEMPO MI TIEMPO UN TIEMPO DOS TIEMPOS AL TIEMPO UN TIEMPO EN TIEMPO A TIEMPO SIN TIEMPO A TIEMPO EN TIEMPO UN TIEMPO AL TIEMPO DOS TIEMPOS UN TIEMPO MI TIEMPO UN TIEMPO TU TIEMPO SIN TIEMPO
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Quise esconderme en el sueño,
Perderme en pasillos y patios abiertos
Quise ocultar mi vergüenza a la sombra de un árbol,
Embolsar el desprecio y tirarlo con las hojas secas.
Quise callar mi canción del Verano,
Olvidar el sermón del Desierto
Escupir mi recuerdo a contraviento.
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Por GORCH - 27 de Septiembre, 2007, 8:54, Categoría: General
Como siempre las puertas abiertas, como si de por ellas se pudiera vomitar ese mar de saliva de bocas sucias que no pretende más que dejar que los dientes caigan. Como siempre, los puertos cerrados a las naves que traen nuevas nubes, esas nubes que no son claras ni para el ojo mas abierto
Se tuerce la carne y las manitas mas curiosas quieren tocarte como si fueran las columnas del peor de los circos, de esos circos con perros tristes cubiertos de llagas. Pero ya no importa, parece que todo esta bien aún cundo uno trata de reír y se le salen los intestinos y con otra risa los recogemos con la lentitud de una pluma.
Yo llenaba cantaros que creía eran de agua, y dormía pensando que podría llenarlos con facilidad. ¿Qué era más claro, soportar el “nuncafue” o llenarse de aquella vileza, como la de la más espumosa basura?
Sólo queda creer, creer y todo esta resuelto; eso pienso cuando no me queda más que escupir la vida. Llamo a lo que más quiero -vergüenza infinita-, lo llamo como podría no llamarlo –amor- a pesar de que los dioses traten de hacerme libre
Si, me confieso, se como es cuando las carnes se llaman - ¡mierda! Se que se mueve, hasta parece que respira, y la certeza que aún me queda… sólo queda creer.
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Una sencación extraña ha nacido en tu interior se revela el pasado y en las manos hay sudor nop hay amor, no hay rencor, no hay nada
Sientes que la ves llegar y no lo puedes evitar sueños rotos al instante dispersados por doquier seductor es el asfalto, de sangre impregnado esta las luces son tentadoras y las curvas aún más no hay dolor, no hay temor, no hay nada.
¿Cuántos soles han nacido, cuántas lunas morirán? No puedes parar el tiempo, no lo puedes regresar El deseo y la esperanza en el viento quedarán las acciones que se hicieron de recuerdo servirán no hay bien, no hay mal, no hay nada.
Sólo queda realidad, alguien tiene que pagar. Cruces en la carretera, cruces que te hacen llorar. No te claves en la idea de lo que puede pasar el destino ya está escrito, y no lo puedes forzar. no hay perdón, no hay pasión, no hay nada...
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Como entre yendo y viniendo apareces, como vuelta de sueño, de espejos y adioses y como de entre caricias y gotas de lluvia regresas como regresan olores de hornos y alacenas entre este tu como y el mío ahora desgastados...
Como entre el grito y la calle me escondo como perdiéndome tras la ventana cerrada y como entre cuentos te abrazo en mis lágrimas como esperándote, como anhelándote, en un teamo como desde el Puerto y de regreso.
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Hacia el verano la tarde se oscurece como perdiéndose entre el invierno y otros cielos
Tras mis pasos el olor a manzanas permanece como conteniendo la respiración
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Me pierdo en la luz de tus ojos buscando sólo preguntas y a quién preguntar camino el sendero que me lleve a mi sitio muy cerca del puerto que un día pensé abandonar tus manos estrellas que guían mi navío perfectas marinas no aceptan desafíos
y entre tantas sirenas y rocas creo poder mantener por mi mismo el camino cuando tu riza mi faro de noche apagas me pierdo e infinita es la tormenta en que pierdo a mis hombres y entonces mis manos no atienden a las velas
más allá de esas y otras tantas sirenas y rocas me fugo en un sueño venciendo la distancia que hay hasta tu oido y en el rayo de sol me despierto en la costa vacía y sin sueños donde aún no has venido.
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Los caracoles y la vela,
Todo te recuerda;
ver tu nombre por entre las llamas
y oler tu voz en lo que tocas...
Todo te recuerda.
Y aunque estas en todo,
Todo te recuerda
como olor a cerveza y tabaco,
como olor de llanto y de fuego;
tal vez también como sabor a puertas y a lluvia,
sabor de recuerdo obscuro;
Todo te recuerda como al café de la mañana,
como a este insomnio de su mente en blanco.
Todo te recuerda y te extraña,
y desde Todo,
yo te amo.
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El regreso al adiós se vuelve tormentoso; las escamas de la serpiente se desgarran con la nueva estación, sumisas al constante movimiento del tiempo, como si en su intemporalidad el momento no se repitiera miles de veces.
...las calles tendrán los mismos pasos marcados que las cruzaron tantas veces, el mismo olor a tabaco y cerveza con que se nutre la bestia, que alimenta esa fiesta constante en que celebra la vida cortada de la serpiente...
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