El Diccionario de la Real
Academia define la rutina como “costumbre inveterada, hábito adquirido de hacer las cosas por mera
práctica y sin razonarlas”.Por lo general
para todo hay rutinas, más aun en la vida diaria. Mi rutina de todos los días,
luego de levantarme es la del café.
En una serie de seis pasos
consigo hacerme de un buen espresso doble para iniciar la jornada.
1.- Abrir la cafetera
2.- Llenar de agua el depósito
3.- Poner una cantidad
considerable de café molido en el filtro
4.- Enroscar bien la cafetera
5.- Calentar a fuego moderado y
esperar alrededor de diez minutos
6.- Servir el café preparado
7.- ...y disfrutar del inicio del
día con un buen café
El día de hoy fue distinto. Me di
cuenta de ello cuando en el paso sexto noté un color cristalino en el líquido
que vertía a mi taza. Con asombro y algo de molestia descubrí que, por un
garrafal e imperdonable error, había omitido el imprescindible paso tres.